Un espacio humano y profesional para transformar tu vida (o la de quien amás).
Ofrecemos acompañamiento presencial, ambulatorio y también 100% online.
"Creemos que toda persona tiene un universo por descubrir. Acompañamos procesos de recuperación desde un enfoque humano, cálido e integral. Nuestra misión es crear un espacio real, sin juicio, donde se pueda reconstruir la confianza y el sentido de vida."
El "freno de mano" necesario.
Estrategia clínica para detener el daño inmediato. Ideal cuando el entorno está viciado y se necesita desintoxicación segura.
La clínica en tu casa.
Tratamiento médico intensivo y personalizado. No son grupos, es un equipo dedicado a vos para sostenerte sin cortar tu vida.
Estructura presencial.
El equilibrio justo. Asistís a la clínica 3 días por semana para trabajar en grupo, pero volvés a dormir a tu casa.
Sabemos que tu vida hacia afuera funciona. Pero por dentro, el esfuerzo de sostener la máscara te está agotando. No es falta de voluntad, es un tema clínico.
Te repetís "yo lo manejo", "mañana corto". Pero la realidad es que tus decisiones ya no son 100% tuyas.
El miedo a que te descubran en el trabajo o en casa te genera ansiedad, lo que te lleva a consumir más.
Acá no vas a encontrar sermones. Vas a encontrar médicos que entienden la química de tu cerebro.
"Después de tres intentos fallidos, en Proyecto Universo encontramos lo que buscábamos: un lugar donde mi hijo pudo ser él mismo mientras sanaba."
"No fue solo dejar de consumir, fue aprender a vivir de nuevo. El equipo me acompañó en cada paso sin juzgarme."
"La diferencia está en que acá no te tratan como un número. Te ven, te escuchan, te respetan."
Algunas personas siguen funcionando hacia afuera. Otras sienten que ya no pueden sostenerlo. En ambos casos, no se trata de fuerza de voluntad, sino de encontrar el acompañamiento adecuado.
Desde afuera pareciera que todo está en orden. Pero hay momentos donde el consumo aparece para calmar, dormir o bajar la cabeza. Y cada vez cuesta más sostenerlo sin pagar un precio.
Cuando el consumo empieza a desbordar, el miedo aparece. No porque falte voluntad, sino porque el circuito ya tomó fuerza y necesitás sostén real para frenarlo.
Si te sentiste identificado en cualquiera de las dos situaciones, el primer paso es simple: hablar 5 minutos. Te orientamos con claridad y te decimos cuál modalidad conviene según tu caso.